La poderosa reflexión de Fernando Pessoa sobre cómo vivir sin la aprobación de los demás


En una época en la que se busca la aprobación constante, resuena una frase del poeta y escritor portugués Fernando Pessoa: “Procura ser quien eres, te amen o no”.
En este contexto, la psicóloga sanitaria y coach, Elena Daprá, analiza la cita y explica que no se trata de que no nos afecte lo que piensan los demás, sino de evitar que ese impacto dicte quiénes somos.
“Somos seres sociales y el juicio de los demás siempre impacta”, afirma la especialista. Sin embargo, es importante no desdibujar los límites entre la autenticidad y la adaptación social.
Hace énfasis en la necesidad de encontrar un equilibro ya que “adaptarse es sano; diluirse para encajar, no”. Allí, se encuentra el secreto de la autoestima.
El rechazo se siente como una amenaza real para muchas personas y el cerebro reacciona como si verdaderamente lo fuera. Por eso, aparecen pensamientos automáticos que generan que le demos lugar a la mirada externa para la que nunca nadie ni nada es suficiente.
“Quienes tienen apego inseguro, alta autoexigencia, necesidad de aprobación o baja autoestima suelen ser más sensibles al juicio externo”, afirma la psicóloga. Comenta que esa percepción suele estar amplificada por sesgos como la generalización o el filtro negativo.
“No todo el mundo juzga, aunque nuestra mente tienda a enfocarse en quien sí lo hace”, agrega Elena Daprá.
Filtrar lo que viene desde afuera es un paso importante para seguir la recomendación de Fernando Pessoa y comenzar a vivir sin la aprobación de los demás.
Para esto, la experta propone identificar aquellos pensamientos automáticos, como “van a pensar mal de mí”, para cuestionarlos y así fortalecer la identidad propia y aprender a poner límites.
Al mismo tiempo, plantea una pregunta para hacerse en estos momentos: “¿Esto que dicen define quién soy o es solo una opinión más?“.
El autoconocimiento, la coherencia y la autoaceptación son las tres áreas que la psicóloga propone reforzar para lograr una autoestima menos dependiente. Aunque este proceso no es rápido ni sencillo, recomienda “exponerse de forma progresiva a la desaprobación” para lograrlo.
Si bien al comienzo puede resultar incómodo, “es una forma muy eficaz de comprobar que no pasa nada grave y de desactivar el miedo al rechazo”, agrega la especialista.
Con el auge de las redes sociales, ahora la opinión ajena no se limita al entorno cercano, sino que es “masiva, constante y cuantificable”, por lo que existen ciertos riesgos: “Cuando te expones mucho sin una base interna sólida, tu valor empieza a depender demasiado de la respuesta externa”.
En estos casos, su recomendación es reducir la exposición, elegir a quién seguir y a quién no y establecer límites claros con las redes para reconectar con uno mismo.
Fuente: www.clarin.com



